Enfrenta la entrevista grupal sin miedo

La puerta se abrió. Recibiste la llamada y fuiste convocado a la empresa donde viste la oferta para el trabajo que quieres. Ahora ha llegado el momento de la verdad: La entrevista… y sí, serás entrevistado en grupo. “Ahora, ¿qué hago?” te preguntas.

Enfrentar a la persona encargada de entrevistarnos puede hacernos sentir muy nerviosos o ansiosos. Y si añadimos el ingrediente de “entrevista en grupo” a la receta, esa presión puede aumentar. Pero no es nada que no podamos superar y salir triunfantes.

¿Por qué las empresas deciden hacer entrevistas en grupo?

La entrevista grupal, como todas las entrevistas, es una actividad con la que las empresas conocen y evalúan a los candidatos, más allá del currículum, es decir, no se trata sólo de preguntar por su historial profesional o por las habilidades que tiene. Es el enfoque para filtrar el candidato ideal bajo criterios que trascienden lo técnico, lo académico y lo laboral.

Este encuentro permite a los reclutadores ver cómo te desempeñas, cómo te comportas para “leerte” mejor y determinar si todas esas actitudes y rasgos de personalidad se ajustan al perfil, al equipo y a los valores de la empresa.

En este sentido, Diana Ceballos, Jefa de Selección de Personal de Cafam, nos dice que las entrevistas grupales tienen el objetivo de realizar un proceso comparativo de los perfiles que han sido preseleccionados, porque cumplen con los criterios requeridos en la descripción del puesto; también permiten una evaluación simultánea de los participantes e identificar quiénes pueden ajustarse más rápidamente a factores como

  • Cultura y ambiente de trabajo de la organización: Según patrones como el desarrollo, la expresión no verbal y el manejo de la ansiedad antes de la evaluación… lo que en sí mismo es un desafío al enfrentar un proceso de selección.
  • Conocimientos técnicos específicos: Requeridos para ejercer el cargo de manera ideal, facilitando las curvas de aprendizaje.
  • Integración al equipo de trabajo: Comportamientos que faciliten la adhesión de los candidatos a situaciones de exigencia laboral, trabajo en equipo y cómo, a partir de las características de personalidad de cada uno y de las metodologías de trabajo, puedan complementarse para obtener un resultado común.
  • Adaptabilidad: Entornos que llevan a identificar en los candidatos, cómo pueden aprovechar sus fortalezas, para generar un valor agregado con respecto a los demás participantes, sin necesidad de eclipsar las habilidades de sus pares.

Más allá de una charla entre muchos

No es sólo hablar. Las empresas realizan actividades en grupo durante este tipo de entrevista para encontrar a los mejores entre los mejores, identificando esas características y determinantes para el puesto. ¿Cómo lo consiguen? A través de diversas dinámicas como:

Casos hipotéticos de solución en grupo

Surge una situación hipotética con un problema que debe ser resuelto después de discutirlo juntos y acordar una solución única. En este caso, no hay respuestas negativas o positivas, pero esta actividad permite ver cómo se pueden abordar las diferentes situaciones, los papeles que asumen los que participan y la forma en que se argumentan las opiniones.

Situación laboral

Para ver cómo interactúas con los programas y herramientas que necesitarías en tu trabajo, la entrevista grupal puede consistir en realizar una tarea directamente relacionada con el puesto. Aquí puedes demostrar tu trabajo en equipo y el conocimiento de tu área.

Presentación conjunta

Fundamentalmente, el ejercicio trata de presentarse para conocer su forma de comunicarse, su capacidad de expresión y, además, cómo se logra estructurar el contenido de un tema específico. Sé analítico para que puedas ser claro en tu comunicación, tanto verbal como no verbal.

Juego de roles

Aquí se le asigna un papel particular dependiendo del puesto al que se postula. Es tu oportunidad de mostrar cómo te desempeñas en el mundo real del trabajo, cómo asumes ciertas situaciones y cómo tu habilidad para comunicarte o ser decisivo es evidente.

Consejos para afrontar una entrevista en grupo

Las empresas que realizan esta práctica han adaptado previamente la entrevista grupal, es decir, ya tienen conocimiento de los perfiles, han leído los currículos y han hecho un análisis previo de la experiencia de los candidatos que participarán. La empresa se prepara para recibirlos.

Desde el momento en que llegas, hasta el momento en que te despides, estás “vendiendo” tu marca personal y ciertos aspectos relevantes como candidato. Aquí le damos algunos consejos para aumentar sus posibilidades de ser elegido:

  1. Sé puntual: Llegar a tiempo a la entrevista no sólo mostrará tu alto nivel de responsabilidad, sino que también es una señal del gran interés que tienes en trabajar para la empresa. No te precipites, pon el despertador y no llegues tarde.
  2. Cuida tu lenguaje corporal: Es bien sabido por todos que el cuerpo se comunica. Busca una postura en la que te sientas cómodo y abierto a la comunicación. Recuerda cuidar tu tono de voz, mantén una buena actitud, sonríe… si los nervios empiezan a apoderarse de ti, respira hondo y disfruta de la conversación.
  3. Escuche: La participación es importante, y también lo es escuchar, así que es más fácil entender lo que se te pide o lo que debes hacer en una actividad específica. Por supuesto, si algo no está claro para ti…
  4. Pregunta: No está mal pedir una aclaración sobre una actividad. A veces, por timidez o pena, preferimos mantenernos callados; sin embargo, preguntar muestra interés, tu deseo de hacer las cosas bien y que eres receptivo. Recuerde: esta es su oportunidad de demostrar que es una persona que se deja guiar.
  5. Contribuya: Más allá de hablar de tus habilidades y de por qué eres la persona ideal para el trabajo, es importante que complementes y añadas a la conversación del grupo tus ideas, para que se vea tu iniciativa, -por supuesto- sin interrumpir o eclipsar a nadie.
  6. Interactúa con todos: La interacción con los demás candidatos puede ser la clave para que el entrevistador vea cómo te relacionas, te comunicas y trabajas en equipo. También es una excelente manera de mostrar algo de su liderazgo y hacerles saber que usted es una persona que no sólo escucha, sino que también fomenta el diálogo.
  7. Esté preparado: Recuerda que, al igual que en las entrevistas individuales, debes prepararte en términos de conocimiento de la empresa en la que quieres trabajar. Investigue, busque información de esta manera, como nos dice la experta en el área Diana Ceballos: “muestras asertividad a la hora de dar respuestas, es decir, respondes de manera concreta, sin sobrevalorar tus capacidades ni subestimarlas, siendo sincero a la hora de dar tus opiniones y compartiendo las situaciones vividas en el pasado, para asumir los retos laborales, alineados con el puesto, así como a la hora de compartir tus motivaciones y expectativas ante la vacante”.
  8. Brilla sin opacar: En este punto Diana le aconseja mantener una actitud receptiva y disposición hacia las respuestas o intervenciones de otros colegas, entendiendo que todos tienen las capacidades y el perfil para ejercer el rol deseado, por lo que el respeto, la actitud de escucha y la empatía hacia los demás, es una variable importante a identificar en este tipo de entrevistas.

No dejes que tu entrada a la empresa de tus sueños sea una cuestión de suerte. Con estas recomendaciones, tus posibilidades de ser el elegido son mayores. Recuerde que todos están en igualdad de condiciones, sin embargo, la confianza en sí mismo será el factor diferenciador para que sea usted quien conquiste ese trabajo soñado.